Los graves efectos del cambio climático, la pobreza y el hambre, las desigualdades, y los conflictos violentos son algunos de los desafíos que se relacionan directamente con la tierra y el acceso desigual a este recurso. 

 Aprovechando la conmemoración del Día Internacional de la Madre Tierra (Asamblea General de las Naciones Unidas en 2009), desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, se propone una reflexión a partir de los aportes que se adelantan para enfrentar desafíos globales tales como la erradicación del hambre y la pobreza, la garantía de la seguridad alimentaria y la promoción del desarrollo económico, social y ambientalmente sostenible. 

 alejandra.vega@fao.org 

Desde la consideración de que para reducir la pobreza y promover el desarrollo del campo se necesita un acceso equitativo a la tierra y los recursos hídricos, este Día de la Tierra, La FAO comparte 4 importantes reflexiones, producto del acompañamiento técnico para el diseño e implementación de medidas decisivas para hacer frente a estas cuestiones, considerando como fundamental: una buena gobernanza, instituciones eficaces y la seguridad de la tenencia de la tierra. 

1. La tenencia responsable de la tierra: una estrategia con responsabilidades compartidas 

La FAO busca aunar esfuerzos con los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil, para el logro de una gobernanza responsable de la tenencia en los países, basada en los principios y orientaciones establecidas por las Directrices voluntarias sobre la Gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques (DVGT 2012), y encaminada al reconocimiento efectivo de derechos sobre la tenencia y uso de la tierra y el abordaje y resolución de los conflictos relacionados. 

En este marco, la FAO Colombia promueve las DVGT como una estrategia para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y contribuir a los esfuerzos globales para erradicar el hambre y la pobreza, reconociendo el rol central de la tierra para el desarrollo, dada la relevancia de la equidad y el acceso seguro a la tierra en la garantía de la producción de los alimentos, el incremento de ingresos y la seguridad de los medios de vida de las familias y comunidades rurales. 

La gobernanza responsable de la tenencia prioriza la equidad y el acceso seguro a la tierra como tácticas para garantizarle a una familia la producción de sus propios alimentos y el incremento de sus ingresos. Ahora, frente a la actual coyuntura, la tenencia segura se convierte en una valiosa red de seguridad, ya que representa un sistema de refugio y es fuente de alimentos y de ingresos en tiempos de privación. 

Las Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, la Pesca y los Bosques en el contexto de la seguridad alimentaria, fueron aprobadas en 2012 por representantes de los gobiernos, de la sociedad civil, de la academia, y se constituyen en un instrumento de alcance mundial que contiene principios y normas universalmente aceptados en relación con la gobernanza de la tenencia, en coherencia con el derecho internacional. 

2. Atención y acción frente al rol determinante de las mujeres y jóvenes rurales 

De acuerdo con el último informe al seguimiento de los ODS, relacionados con la alimentación y la agricultura, aunque los compromisos asumidos a nivel internacional para impulsar la igualdad de género han permitido mejoras en los últimos años, la visión de la plena igualdad de género en las esferas económica, social y política sigue estando lejos de cumplirse. 

Este es el caso de los derechos de propiedad o los derechos seguros de tenencia sobre las tierras agrícolas, que es un factor fundamental para determinar el acceso al crédito y a los servicios financieros. Aunque las mujeres representan un porcentaje importante de la mano de obra agrícola en los países en desarrollo, el número de mujeres que poseen derechos de propiedad o derechos seguros de tenencia jurídicamente garantizados sobre las tierras agrícolas es menor que el de sus homólogos masculinos. Todavía hay que realizar importantes progresos en el establecimiento y la aplicación de marcos jurídicos que protejan los derechos de las mujeres sobre la tierra. 

Aún tenemos enormes retos en relación con la implementación efectiva de las normas sobre problemáticas específicas de tierras como las relacionadas con el reconocimiento y valoración de las actividades de economía del cuidado y la protección y promoción de derechos patrimoniales de las mujeres. Este tipo de desafíos pueden requerir el desarrollo de acciones de transformación y apropiación social, pero también el análisis y la producción de información desagregada que permita analizar, planear y evaluar los impactos de la política de tierras en la vida de las mujeres rurales. 

Las mujeres rurales, campesinas e indígenas continúan viviendo en una situación de desigualdad económica, social y política, la cual se expresa en la persistencia de bajos ingresos, de recursos y activos productivos y un deficiente acceso a servicios básicos. En Colombia, según cifras del DANE 3 de cada 10 mujeres de 15 años en adelante no cuentan con ingresos propios, a diferencia de 1 de cada 10 hombres. 

“Alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres en la agricultura sostenible y el desarrollo rural con miras a la eliminación del hambre y la pobreza” es un compromiso primordial para la FAO, y por ello no solo hemos desarrollado e implementado, en conjunto con diversos aliados, metodologías, que garantizan la participación activa de las mujeres rurales en programas que en el marco de la política pública de tierras promueven el acceso y formalización de la tierra, sino que también hemos avanzado en la tarea de crear indicadores para medir el cumplimiento y garantía sobre los derechos de la tierra de las mujeres. 

3. Participación comunitaria para la actualización de información de catastro multipropósito 

La consolidación del catastro multipropósito se constituye en el motor de la gobernanza del territorio, dado que permite la administración, gestión y gobernanza de las tierras rurales a partir del conocimiento real de la situación de los predios y de sus tenedores, ocupantes, poseedores y propietarios. 

Adicional a ello, el presidente Gustavo Petro lo califica como “fundamental para la Reforma Agraria y, por tanto, para el cumplimiento de los Acuerdos de Paz”, en consecuencia, es una de las metas a corto plazo. Ahora bien, a partir de la experiencia de FAO, se recomienda partir del reconocimiento del papel central que tiene para este propósito la participación de diferentes actores sociales e institucionales en los procesos tendientes a fortalecer la administración del territorio. 

Entre los aportes realizados se destaca la implementación de métodos declarativos y colaborativos de recolección de información, estructurando y aplicando metodologías que contribuyen a: i) la mejora constante a las políticas de tierras del país y al funcionamiento de su sistema de administración, ii) la generación de mecanismos de participación en torno a la tenencia de la tierra y iii) el fortalecimiento de capacidades locales para su gobernanza responsable; es decir, para el reconocimiento, respeto y salvaguarda de los derechos de tenencia, la promoción y facilitación del goce de estos derechos y la resolución de los conflictos asociados, con especial énfasis en los grupos sociales más vulnerables. 

4. Zonas de Reserva Campesina-ZRC 

La FAO en Colombia ha reconocido en las ZRC una figura relevante para la implementación de las DVGT en el país, la cual a su vez puede ser ampliamente fortalecida a través de la aplicación de los elementos y principios de dichas directrices; entre los principales ejes de relación se encuentran la búsqueda del desarrollo equilibrado sostenible, el ordenamiento territorial participativo, y el acceso amplio y equitativo a la tierra. 

En el marco de este reconocimiento y a partir del acompañamiento técnico que la FAO en Colombia ha brindado al gobierno nacional, especialmente a través de la evaluación intermedia realizada a la misma en el año 2018, es posible reconocer en ella una figura de ordenamiento social, productivo y ambiental potente y estratégica para materializar apuestas como las del actual gobierno de avanzar en un ordenamiento territorial que considere como determinantes a las personas y los recursos naturales y que en esta medida redistribuya los beneficios y cargas ambientales en favor de las poblaciones y territorios más vulnerables del país. 

Lo anterior debido a que las ZRC proponen modelos de gobernanza territorial a partir del fomento y estabilización de la economía campesina, familiar y comunitaria, la producción sostenible de alimentos, la implementación de acuerdos comunitarios para la tenencia, conservación y uso de los recursos y la configuración de procesos de democratización territorial, todo lo cual permite avanzar en la superación de las causas de los conflictos sociales y de generación de las condiciones para la paz y la justicia social.

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