Inician recorridos por caminos ancestrales del Pueblo Barí en el Catatumbo

En el Catatumbo empezaron los recorridos territoriales para la caracterización participativa de los caminos ancestrales junto a sabios, autoridades, mujeres, jóvenes, niñas y niños del Pueblo Barí, como parte de un proceso orientado a fortalecer la memoria territorial, la gobernanza indígena y la conexión entre comunidades y sitios sagrados.

La iniciativa hace parte del proyecto “Conectando Caminos del Pueblo Barí para el fortalecimiento cultural, la gobernanza territorial y la construcción de paz”, acompañado por el área de tenencia de tierras de la FAO en Colombia, con apoyo del Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para la Paz, en articulación con la Agencia de Renovación del Territorio (ART), el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.

A través de este proceso se busca contribuir a la conectividad territorial física y simbólica entre las comunidades y sus sitios sagrados, mediante la recuperación participativa de caminos ancestrales como un ejercicio vivo de memoria, soberanía territorial, revitalización cultural y garantía de los derechos territoriales del Pueblo Barí.

Caminos que conectan memoria, espiritualidad y territorio

Cuando las comunidades del Pueblo Barí hablan de un camino ancestral, no lo describen únicamente como una ruta para transitar. Lo nombran como “lo que Sabaseba nos dejó”, “el origen”, “las huellas de nuestros abuelos y antepasados” o “la conexión que tenemos con nuestros sabios y ancestros”.

En esas palabras habita una forma profunda de entender el territorio: los caminos ancestrales unen comunidades y sitios sagrados, pero adicionalmente resguardan la memoria colectiva, los saberes transmitidos entre generaciones y la relación espiritual con “Ishtana”, el territorio. Cada recorrido conserva historias, enseñanzas y formas de vida que sostienen la pervivencia cultural del Pueblo Barí.

Caminar el territorio como acto de permanencia

Los recorridos están propuestos para reunir a sabios, autoridades indígenas, mujeres, juventudes y niñas y niños de 13 comunidades priorizadas de los resguardos Motilón Barí y Catalaura – La Gabarra.

Más allá del ejercicio técnico, el proceso busca fortalecer la transmisión intergeneracional de conocimientos, reconstruir la memoria histórica de los caminos y reconocer su relevancia biocultural para el Pueblo Barí. En estos recorridos también se revitalizan saberes asociados a las plantas medicinales, las semillas propias, los cultivos tradicionales y las prácticas de alimentación Propia que históricamente han sostenido la vida y la relación con el territorio.

Para las comunidades, recuperar caminos ancestrales significa volver a conectar territorios, memorias y saberes que históricamente han sostenido la vida Barí. También representa generar condiciones para seguir habitando, recorriendo y cuidando el territorio desde sus propias formas de organización, espiritualidad y relación con la naturaleza.

“Para nosotros el camino nos conecta con otras comunidades, sitios sagrados, animales y conexión espiritual”, expresó Ivanna Ayshidora, joven representante de la comunidad Aractocbari del Municipio de El Carmen.

La primera fase del proyecto, que se viene adelantando desde el mes de enero y va hasta julio de 2026, incluye espacios de socialización y diálogo comunitario, identificación y caracterización participativa, y análisis técnicos que han permitido la priorización conjunta de 13 caminos ancestrales.

Con el inicio de los recorridos, se espera avanzar en la reconstrucción de memoria histórica y en el diseño participativo de pequeños tramos que posteriormente para posteriores adecuaciones físicas menores. 

Los primeros recorridos iniciaron en comunidades como Yera, Ocbabuda y Suerera, en el municipio de Teorama, y continuarán en comunidades de El Carmen, Tibú y Convención durante las próximas semanas

Caminos para la paz y la permanencia territorial

Es de anotar que esta iniciativa se articula con la estrategia territorial Conexión Catatumbo, los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), el Pacto Social para la Transformación Territorial del Catatumbo y los Planes de Vida del Pueblo Barí, que priorizan la protección territorial, la memoria colectiva y la participación de mujeres y juventudes. 

El acompañamiento de la FAO se desarrolla desde enfoques de género y étnico, diálogo multiactor, gobernanza territorial y construcción de paz, promoviendo formas de gobernanza de la tierra más inclusivas, equitativas y sostenibles como base para la transformación rural y la permanencia digna de las comunidades en sus territorios.

Fotografías realizadas por @Maria.Cadavid 

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