América Latina comparte aprendizajes para gestionar conflictos territoriales para fortalecer el Catastro Multipropósito con enfoque intercultural

Durante la segunda sesión del ciclo de cooperación Sur-Sur liderado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), especialistas de Bolivia, Brasil, Guatemala y Colombia intercambiaron experiencias sobre gestión de conflictos territoriales, superposición de derechos y mecanismos de diálogo intercultural.

Bogotá, junio de 2026.

El encuentro puso en evidencia que reconocer la diversidad territorial, las distintas formas de relacionamiento con la tierra y los sistemas propios de gobernanza es un elemento fundamental para prevenir conflictos y fortalecer los instrumentos para la administración e información territorial.

Qué ocurre cuando diferentes comunidades reclaman derechos legítimos sobre un mismo espacio? ¿Cómo pueden las instituciones gestionar territorios donde convergen derechos colectivos, figuras de conservación ambiental, usos productivos y distintas formas de ocupación? Estas preguntas orientaron el diálogo entre expertos de los países participantes. 

“Pasamos de una primera sesión centrada en los marcos normativos e institucionales para el reconocimiento de derechos territoriales a esta segundo espacio enfocado en uno de los desafíos más complejos para Colombia y la región: la gestión de conflictos territoriales y las superposiciones de derechos sobre la tierra. La generosidad y el compromiso de los países participantes con este proceso de cooperación nos permite llegar a la siguiente etapa con aprendizajes concretos y la expectativa de consolidar una red de intercambio y colaboración que trascienda este ciclo”, señaló Alejandra Vega, especialista senior en tenencia de tierras y Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia (DVGT) de la FAO en Colombia.

Hallazgos de la sesión: puntos de encuentro y aprendizajes:

Sin lugar a dudas, las experiencias compartidas evidenciaron desafíos comunes y valiosos aprendizajes para la región.

La experiencia de Bolivia mostró que la titulación colectiva constituye un avance fundamental para el reconocimiento de derechos territoriales, pero que por sí sola no garantiza la seguridad jurídica de la tenencia. Persisten desafíos relacionados con la presión sobre los territorios indígenas, las tensiones por el acceso a recursos naturales y la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales para prevenir y gestionar conflictos.

Desde Brasil se destacó que las superposiciones territoriales no son una excepción, sino una realidad frecuente en territorios donde convergen áreas protegidas, territorios indígenas, asentamientos rurales y otras figuras de ordenamiento. Frente a ello, el país ha avanzado en mecanismos de armonización institucional y en el reconocimiento de la coexistencia de diferentes derechos sobre un mismo espacio, incorporando conceptos como el de la “doble afectación” y promoviendo acuerdos para la gestión compartida de los territorios.

Por su parte, Guatemala compartió experiencias sobre mecanismos de prevención y gestión de conflictos durante los procesos catastrales, destacando la importancia de la participación comunitaria, el relacionamiento con liderazgos locales y la comunicación intercultural como herramientas para construir confianza y prevenir controversias.

Su experiencia evidenció que gran parte de la conflictividad agraria y ambiental tiene su origen en desigualdades estructurales relacionadas con la tenencia de la tierra, afectando especialmente a comunidades indígenas y campesinas. En este escenario, se destacó la importancia de fortalecer mecanismos de participación, consulta y diálogo como herramientas fundamentales para prevenir conflictos y promover el reconocimiento efectivo de los derechos colectivos.

Asimismo, se presentaron experiencias vinculadas a la implementación de las Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia (DVGT), destacando herramientas como el módulo de comunicación sobre tierras comunales y el Diagnóstico de Gobernanza Local, orientados a fortalecer la seguridad en la tenencia, la participación comunitaria, el ordenamiento territorial y la gestión de conflictos. Complementadas con el uso de Open Tenure para la gestión de información territorial en tierras comunales, estas herramientas han contribuido al fortalecimiento de los procesos catastrales y han sido apropiadas tanto por instituciones como por organizaciones de la sociedad civil para impulsar procesos de gobernanza territorial a nivel local.

Caso colombiano, experiencia del IGAC:  

Retos: mejorar información sobre la tierra, y desarrollar herramientas que contribuyan al reconocimiento de la diversidad territorial y a la gestión de los conflictos asociados a ella.

Johan Avendaño, director técnico de investigación y prospectiva del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, centro la reflexión en la necesidad de avanzar de los tradicionales sistemas de administración de tierras hacia enfoques más amplios de administración de territorios, con capacidad de reconocer la diversidad cultural, social y ambiental que caracteriza al país. La experiencia presentada destacó que los conflictos asociados a la tierra no pueden comprenderse únicamente desde la propiedad o la formalización, sino desde la coexistencia de múltiples territorialidades, derechos, intereses y formas de relación con el territorio que convergen sobre un mismo espacio.

Desde esta perspectiva, Colombia compartió los avances impulsados en el marco de la implementación del Acuerdo de Paz y del Catastro Multipropósito, orientados a incorporar la estrategia de “Geografía para la vida” para fortalecer enfoques diferenciales e interculturales en la gestión de la información territorial y en los lineamientos técnicos. Este proceso ha permitido fortalecer mecanismos de participación con pueblos indígenas, comunidades negras, afrodescendientes, raizales y palenqueras, reconociendo que la construcción de información catastral requiere diálogo, concertación y la integración de distintos sistemas de conocimiento.

Una comunidad regional de aprendizaje

Más allá de los contenidos técnicos, el ciclo ha permitido consolidar un espacio de cooperación e intercambio entre especialistas, instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales comprometidos con la gobernanza de la tierra en América Latina.

La participación sostenida de expertos de Bolivia, Brasil, Guatemala y Colombia evidencia el valor de la cooperación Sur-Sur como mecanismo para compartir experiencias, identificar desafíos comunes y fortalecer capacidades para la implementación de políticas públicas relacionadas con la tierra y el territorio.

El ciclo culminará los próximos 2 y 3 de julio en Bogotá con un taller presencial de síntesis y construcción colectiva de recomendaciones técnicas, jurídicas e institucionales para fortalecer la implementación del Catastro Multipropósito con enfoque intercultural en Colombia.

Este espacio incluirá una visita técnica y un diálogo de trabajo con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), orientado a analizar cómo los aprendizajes compartidos durante las sesiones virtuales pueden contribuir al fortalecimiento de la gestión catastral y al reconocimiento de la diversidad territorial en el país.

Elaborado por: María del Pilar Gómez H, Líder de Gestión del Conocimiento. 

 

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